Razones por las que los médicos no preguntan sobre Violencia Doméstica
1. El miedo a ofender a las
pacientes.
2. Creen que no hay violencia doméstica entre ciertas poblaciones. Por ejemplo, los médicos sin experiencia en violencia doméstica, suponen que las pacientes con nivel universitario no están involucradas en situaciones de violencia doméstica. Pero la violencia doméstica puede ocurrirle a cualquiera, a pesar de su edad, raza, nivel socio-económico o base
educacional.
3. La paciente está llorosa y no coopera, incluso está borracha o intoxicada con otras drogas, lo que hace difícil hacer la anamnesis. Pero generalmente no utilizamos estas excusas para olvidar otras condiciones potencialmente fatales.
4. Piensan que la mujer provocó o merecía el abuso. Las creencias sociales sobre la superioridad del varón y la sumisión de la hembra persisten. Algunos médicos, de ambos sexos, comparten estas creencias, y esto puede afectar su habilidad para identificar eficazmente e intervenir en los casos de violencia doméstica. Pero haga lo que haga, nadie merece ser
golpeado.
5. Creen que lo que ocurre dentro de la casa, en cuanto a violencia doméstica, es un asunto privado y por lo tanto no tendría que ser discutido. Pero los médicos de forma rutinaria preguntan sobre "asuntos privados" que afectan la salud y el bienestar de sus pacientes, como las preferencias y las prácticas
sexuales.
6. Creen que si ella quiere puede irse. Pero hay muchas razones por las que la mujer no puede
"simplemente dejarlo."
7. Conocen al agresor y creen que es incapaz del abuso. Pero la apariencia externa de muchos maltratadores es engañosa y desmiente su potencial para la violencia doméstica.
8. Temen descubrir la realidad del maltrato, "abrir la caja de Pandora". No sabrían qué hacer entonces. Piensan que ese papel corresponde a otros profesionales. Pero en realidad su intervención es muy importante y difícilmente
sustituible.
9. Una sensación de impotencia o incapacidad para arreglar la situación. Saben qué hacer, pero creen que no ayudará: "De cualquier forma ella volverá con él." Más, a veces, algunas mujeres finalmente se van con la ayuda de sus médicos.
10. La identificación profunda con la paciente o el agresor. Las médicas que si descubren violencia doméstica en pacientes parecidas a ellas mismas podrían aflorar sus propios miedos a la vulnerabilidad y falta de control, y se sentirían "demasiado cercanas para poder consolar". Si el médico ha sido víctima o perpetrador de la violencia doméstica, preguntar a las pacientes por la violencia de sus vidas podría significar su propia confrontación de la violencia en su propia vida.
11. El tiempo necesario para tratar este tema. Preguntar directamente sobre la violencia doméstica como causa o factor contribuyente a los síntomas de la mujer, puede ahorrar mucho tiempo y dinero a largo
plazo.