Inicio » Juan 3:16 » A los Judios

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro,
fue menospreciado, y no lo estimamos.
Isaías 53:3.

El Siervo despreciado

        La cita del primer versículo del capítulo 53 de Isaías hecha en el Nuevo Testamento confirma que esta descripción corresponde efectivamente a Jesús, el Mesías de Israel: “A pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?” (Juan 12:37-38).

        Sí, Jesús, el Siervo de Dios, estuvo con los habitantes de Judá, los descendientes del pueblo de Israel, pero a pesar de todo el bien que hizo entre ellos y de sus buenas enseñanzas, los judíos le menospreciaron. En efecto, esperaban a un Mesías, el hijo de David, parecido a su antepasado, quien en su juventud “era rubio, hermoso de ojos, y buen parecer” (1 Samuel 16:12). Aguardaban a un Mesías de hermosa apariencia, jefe de gente de guerra, para que los librara de los romanos. Mas el redentor que llegó a ellos no vino como jefe “para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45).

        Durante toda su vida Jesucristo sufrió el dolor, el quebranto, la incomprensión y el desprecio de aquellos a quienes vino a salvar. Padeció particularmente en el momento en que fue entregado a los romanos por los dirigentes de su propio pueblo.

        Pero, para nosotros, él es nuestro gran Dios y Salvador, y “es digno de... la gloria y la alabanza” (Apocalipsis 5:12).


¡Amén-Amén! es parte del ministerio Amen-Amen, Inc. © 1997.