Los Salmos
Salmos 67-69
Salmo 67
67:1 Dios tenga misericordia de nosotros, y
nos bendiga;
Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah
67:2 Para que sea conocido en la tierra tu camino,
En todas las naciones tu salvación.
67:3 Te alaben los pueblos, oh Dios;
Todos los pueblos te alaben.
67:4 Alégrense y gócense las naciones,
Porque juzgarás los pueblos con equidad,
Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah
67:5 Te alaben los pueblos, oh Dios;
Todos los pueblos te alaben.
67:6 La tierra dará su fruto;
Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
67:7 Bendíganos Dios,
Y témanlo todos los términos de la tierra.
Salmo 68
68:1 Levántese Dios, sean esparcidos sus
enemigos,
Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
68:2 Como es lanzado el humo, los lanzarás;
Como se derrite la cera delante del fuego,
Así perecerán los impíos delante de Dios.
68:3 Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios,
Y saltarán de alegría.
68:4 Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre;
Exaltad al que cabalga sobre los cielos.
JAH es su nombre; alegraos delante de él.
68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas
Es Dios en su santa morada.
68:6 Dios hace habitar en familia a los desamparados;
Saca a los cautivos a prosperidad;
Mas los rebeldes habitan en tierra seca.
68:7 Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo,
Cuando anduviste por el desierto, Selah
68:8 La tierra tembló;
También destilaron los cielos ante la presencia de Dios;
Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
68:9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios;
A tu heredad exhausta tú la reanimaste.
68:10 Los que son de tu grey han morado en ella;
Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
68:11 El Señor daba palabra;
Había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.
68:12 Huyeron, huyeron reyes de ejércitos,
Y las que se quedaban en casa repartían los despojos.
68:13 Bien que fuisteis echados entre los tiestos,
Seréis como alas de paloma cubiertas de plata,
Y sus plumas con amarillez de oro.
68:14 Cuando esparció el Omnipotente los reyes allí,
Fue como si hubiese nevado en el monte Salmón.
68:15 Monte de Dios es el monte de Basán;
Monte alto el de Basán.
68:16 ¿Por qué observáis, oh montes altos,
Al monte que deseó Dios para su morada?
Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
68:17 Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares;
El Señor viene del Sinaí a su santuario.
68:18 Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad,
Tomaste dones para los hombres,
Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
68:19 Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios
El Dios de nuestra salvación. Selah
68:20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos,
Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte.
68:21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos,
La testa cabelluda del que camina en sus pecados.
68:22 El Señor dijo: De Basán te haré volver;
Te haré volver de las profundidades del mar;
68:23 Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos,
Y de ella la lengua de tus perros.
68:24 Vieron tus caminos, oh Dios;
Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
68:25 Los cantores iban delante, los músicos detrás;
En medio las doncellas con panderos.
68:26 Bendecid a Dios en las congregaciones;
Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
68:27 Allí estaba el joven Benjamín, señoreador de ellos,
Los príncipes de Judá en su congregación,
Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.
68:28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza;
Confirma, oh Dios, lo que has hecho para nosotros.
68:29 Por razón de tu templo en Jerusalén
Los reyes te ofrecerán dones.
68:30 Reprime la reunión de gentes armadas,
La multitud de toros con los becerros de los pueblos,
Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata;
Esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.
68:31 Vendrán príncipes de Egipto;
Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.
68:32 Reinos de la tierra, cantad a Dios,
Cantad al Señor; Selah
68:33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad;
He aquí dará su voz, poderosa voz.
68:34 Atribuid poder a Dios;
Sobre Israel es su magnificencia,
Y su poder está en los cielos.
68:35 Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios;
El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo.
Bendito sea Dios.
Salmo 69
69:1 Sálvame, oh Dios,
Porque las aguas han entrado hasta el alma.
69:2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie;
He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
69:3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido;
Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
69:4 Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen
sin causa;
Se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué.
¿Y he de pagar lo que no robé?
69:5 Dios, tú conoces mi insensatez,
Y mis pecados no te son ocultos.
69:6 No sean avergonzados por causa mía los que en ti confían, oh Señor
Jehová de los ejércitos;
No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
69:7 Porque por amor de ti he sufrido afrenta;
Confusión ha cubierto mi rostro.
69:8 Extraño he sido para mis hermanos,
Y desconocido para los hijos de mi madre.
69:9 Porque me consumió el celo de tu casa;
Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
69:10 Lloré afligiendo con ayuno mi alma,
Y esto me ha sido por afrenta.
69:11 Puse además cilicio por mi vestido,
Y vine a serles por proverbio.
69:12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta,
Y me zaherían en sus canciones los bebedores.
69:13 Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad;
Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia,
Por la verdad de tu salvación, escúchame.
69:14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido;
Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
69:15 No me anegue la corriente de las aguas,
Ni me trague el abismo,
Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
69:16 Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia;
Mírame conforme a la multitud de tus piedades.
69:17 No escondas de tu siervo tu rostro,
Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
69:18 Acércate a mi alma, redímela;
Líbrame a causa de mis enemigos.
69:19 Tú sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio;
Delante de ti están todos mis adversarios.
69:20 El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado.
Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo;
Y consoladores, y ninguno hallé.
69:21 Me pusieron además hiel por comida,
Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
69:22 Sea su convite delante de ellos por lazo,
Y lo que es para bien, por tropiezo.
69:23 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean,
Y haz temblar continuamente sus lomos.
69:24 Derrama sobre ellos tu ira,
Y el furor de tu enojo los alcance.
69:25 Sea su palacio asolado;
En sus tiendas no haya morador.
69:26 Porque persiguieron al que tú heriste,
Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
69:27 Pon maldad sobre su maldad,
Y no entren en tu justicia.
69:28 Sean raídos del libro de los vivientes,
Y no sean escritos entre los justos.
69:29 Mas a mí, afligido y miserable,
Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto.
69:30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico,
Lo exaltaré con alabanza.
69:31 Y agradará a Jehová más que sacrificio de buey,
O becerro que tiene cuernos y pezuñas;
69:32 Lo verán los oprimidos, y se gozarán.
Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón,
69:33 Porque Jehová oye a los menesterosos,
Y no menosprecia a sus prisioneros.
69:34 Alábenle los cielos y la tierra,
Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
69:35 Porque Dios salvará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá;
Y habitarán allí, y la poseerán.
69:36 La descendencia de sus siervos la heredará,
Y los que aman su nombre habitarán en ella.