Proverbios
Capítulo 01-03

 

Capítulo 01

1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. 
1:2 Para entender sabiduría y doctrina, 
Para conocer razones prudentes, 
1:3 Para recibir el consejo de prudencia, 
Justicia, juicio y equidad; 
1:4 Para dar sagacidad a los simples, 
Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 
1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, 
Y el entendido adquirirá consejo, 
1:6 Para entender proverbio y declaración, 
Palabras de sabios, y sus dichos profundos. 
1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. 
1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, 
Y no desprecies la dirección de tu madre; 
1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello. 
1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.
1:11 Si dijeren: Ven con nosotros; 
Pongamos asechanzas para derramar sangre, 
Acechemos sin motivo al inocente; 
1:12 Los tragaremos vivos como el Seol, 
Y enteros, como los que caen en un abismo; 
1:13 Hallaremos riquezas de toda clase, 
Llenaremos nuestras casas de despojos; 
1:14 Echa tu suerte entre nosotros; 
Tengamos todos una bolsa,— 
1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos. 
Aparta tu pie de sus veredas, 
1:16 Porque sus pies corren hacia el mal, 
Y van presurosos a derramar sangre. 
1:17 Porque en vano se tenderá la red 
Ante los ojos de toda ave;
1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, 
Y a sus almas tienden lazo. 
1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, 
La cual quita la vida de sus poseedores. 
1:20 La sabiduría clama en las calles, 
Alza su voz en las plazas; 
1:21 Clama en los principales lugares de reunión; 
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, 
Y los burladores desearán el burlar, 
Y los insensatos aborrecerán la ciencia? 
1:23 Volveos a mi reprensión; 
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, 
Y os haré saber mis palabras. 
1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, 
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 
1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío 
Y mi reprensión no quisisteis, 
1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad, 
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; 
1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, 
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; 
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. 
1:28 Entonces me llamarán, y no responderé; 
Me buscarán de mañana, y no me hallarán. 
1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, 
Y no escogieron el temor de Jehová, 
1:30 Ni quisieron mi consejo, 
Y menospreciaron toda reprensión mía, 
1:31 Comerán del fruto de su camino, 
Y serán hastiados de sus propios consejos. 
1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, 
Y la prosperidad de los necios los echará a perder; 
1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente 
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal. 

 

Capítulo 02

2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras, 
Y mis mandamientos guardares dentro de ti, 
2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; 
Si inclinares tu corazón a la prudencia, 
2:3 Si clamares a la inteligencia, 
Y a la prudencia dieres tu voz; 
2:4 Si como a la plata la buscares, 
Y la escudriñares como a tesoros, 
2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová, 
Y hallarás el conocimiento de Dios. 
2:6 Porque Jehová da la sabiduría, 
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. 
2:7 El provee de sana sabiduría a los rectos; 
Es escudo a los que caminan rectamente. 
2:8 Es el que guarda las veredas del juicio, 
Y preserva el camino de sus santos. 
2:9 Entonces entenderás justicia, juicio 
Y equidad, y todo buen camino. 
2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, 
Y la ciencia fuere grata a tu alma, 
2:11 La discreción te guardará; 
Te preservará la inteligencia, 
2:12 Para librarte del mal camino, 
De los hombres que hablan perversidades, 
2:13 Que dejan los caminos derechos, 
Para andar por sendas tenebrosas; 
2:14 Que se alegran haciendo el mal, 
Que se huelgan en las perversidades del vicio; 
2:15 Cuyas veredas son torcidas, 
Y torcidos sus caminos. 
2:16 Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras, 
2:17 La cual abandona al compañero de su juventud, 
Y se olvida del pacto de su Dios. 
2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, 
Y sus veredas hacia los muertos; 
2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán, 
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. 
2:20 Así andarás por el camino de los buenos, 
Y seguirás las veredas de los justos; 
2:21 Porque los rectos habitarán la tierra, 
Y los perfectos permanecerán en ella, 
2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra, 
Y los prevaricadores serán de ella desarraigados. 

 

Capítulo 03

3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, 
Y tu corazón guarde mis mandamientos; 
3:2 Porque largura de días y años de vida 
Y paz te aumentarán. 
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; 
Atalas a tu cuello, 
Escríbelas en la tabla de tu corazón; 
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión 
Ante los ojos de Dios y de los hombres.
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, 
Y no te apoyes en tu propia prudencia. 
3:6 Reconócelo en todos tus caminos, 
Y él enderezará tus veredas. 
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal; 
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo, 
Y refrigerio para tus huesos. 
3:9 Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos; 
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, 
Y tus lagares rebosarán de mosto. 
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, 
Ni te fatigues de su corrección;
3:12 Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, 
Y que obtiene la inteligencia; 
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, 
Y sus frutos más que el oro fino. 
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; 
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. 
3:16 Largura de días está en su mano derecha; 
En su izquierda, riquezas y honra. 
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, 
Y todas sus veredas paz. 
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, 
Y bienaventurados son los que la retienen. 
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra; 
Afirmó los cielos con inteligencia. 
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos, 
Y destilan rocío los cielos. 
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; 
Guarda la ley y el consejo, 
3:22 Y serán vida a tu alma, 
Y gracia a tu cuello. 
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, 
Y tu pie no tropezará. 
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor, 
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. 
3:25 No tendrás temor de pavor repentino, 
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, 
3:26 Porque Jehová será tu confianza, 
Y él preservará tu pie de quedar preso. 
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, 
Cuando tuvieres poder para hacerlo. 
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, 
Y mañana te daré, 
Cuando tienes contigo qué darle. 
3:29 No intentes mal contra tu prójimo 
Que habita confiado junto a ti. 
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón, 
Si no te han hecho agravio. 
3:31 No envidies al hombre injusto, 
Ni escojas ninguno de sus caminos. 
3:32 Porque Jehová abomina al perverso; 
Mas su comunión íntima es con los justos. 
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío, 
Pero bendecirá la morada de los justos. 
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, 
Y a los humildes dará gracia.
3:35 Los sabios heredarán honra, 
Mas los necios llevarán ignominia.