Jueces
Capítulo 09-12
Capítulo 09
9:1 Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a
los hermanos de su madre, y habló con ellos, y con toda la familia de la casa
del padre de su madre, diciendo:
9:2 Yo os ruego que digáis en oídos de todos los de Siquem: ¿Qué os parece
mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os
gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra.
9:3 Y hablaron por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem
todas estas palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec,
porque decían: Nuestro hermano es.
9:4 Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales
Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
9:5 Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos los hijos de
Jerobaal, setenta varones, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam el hijo
menor de Jerobaal, que se escondió.
9:6 Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron
y eligieron a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en
Siquem.
9:7 Cuando se lo dijeron a Jotam, fue y se puso en la cumbre del monte de
Gerizim, y alzando su voz clamó y les dijo: Oídme, varones de Siquem, y así
os oiga Dios.
9:8 Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo:
Reina sobre nosotros.
9:9 Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se
honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
9:10 Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
9:11 Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir
a ser grande sobre los árboles?
9:12 Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros.
9:13 Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los
hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
9:14 Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre
nosotros.
9:15 Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre
vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y
devore a los cedros del Líbano.
9:16 Ahora, pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey
a Abimelec, y si habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis
pagado conforme a la obra de sus manos
9:17 (porque mi padre peleó por vosotros, y expuso su vida al peligro para
libraros de mano de Madián,
9:18 y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habéis
matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habéis puesto por
rey sobre los de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro
hermano);
9:19 si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su
casa, que gocéis de Abimelec, y él goce de vosotros.
9:20 Y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa
de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a
Abimelec.
9:21 Y escapó Jotam y huyó, y se fue a Beer, y allí se estuvo por miedo de
Abimelec su hermano.
9:22 Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años,
9:23 envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los
de Siquem se levantaron contra Abimelec;
9:24 para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de
ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de
Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos.
9:25 Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que
robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado
aviso a Abimelec.
9:26 Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem, y los de
Siquem pusieron en él su confianza.
9:27 Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñedos, y pisaron la uva e hicieron
fiesta; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron
a Abimelec.
9:28 Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem, para que
nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo?
Servid a los varones de Hamor padre de Siquem; pero ¿por qué le hemos de
servir a él?
9:29 Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano, pues yo arrojaría luego a
Abimelec, y diría a Abimelec: Aumenta tus ejércitos, y sal.
9:30 Cuando Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed,
se encendió en ira,
9:31 y envió secretamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal
hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y he aquí que están
sublevando la ciudad contra ti.
9:32 Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon
emboscadas en el campo.
9:33 Y por la mañana al salir el sol madruga y cae sobre la ciudad; y cuando él
y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se
presente la ocasión.
9:34 Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba,
pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías.
9:35 Y Gaal hijo de Ebed salió, y se puso a la entrada de la puerta de la
ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la
emboscada.
9:36 Y viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las
cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes
como si fueran hombres.
9:37 Volvió Gaal a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de
la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.
9:38 Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: ¿Quién
es Abimelec para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco?
Sal pues, ahora, y pelea con él.
9:39 Y Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.
9:40 Mas lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él; y cayeron heridos
muchos hasta la entrada de la puerta.
9:41 Y Abimelec se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos,
para que no morasen en Siquem.
9:42 Aconteció el siguiente día, que el pueblo salió al campo; y fue dado
aviso a Abimelec,
9:43 el cual, tomando gente, la repartió en tres compañías, y puso emboscadas
en el campo; y cuando miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y se
levantó contra ellos y los atacó.
9:44 Porque Abimelec y la compañía que estaba con él acometieron con ímpetu,
y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías
acometieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.
9:45 Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y
mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal.
9:46 Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron
en la fortaleza del templo del dios Berit.
9:47 Y fue dado aviso a Abimelec, de que estaban reunidos todos los hombres de
la torre de Siquem.
9:48 Entonces subió Abimelec al monte de Salmón, él y toda la gente que con
él estaba; y tomó Abimelec un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles,
y levantándola se la puso sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con
él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.
9:49 Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama, y siguieron a Abimelec,
y las pusieron junto a la fortaleza, y prendieron fuego con ellas a la fortaleza,
de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, como unos mil hombres y
mujeres.
9:50 Después Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la tomó.
9:51 En medio de aquella ciudad había una torre fortificada, a la cual se
retiraron todos los hombres y las mujeres, y todos los señores de la ciudad; y
cerrando tras sí las puertas, se subieron al techo de la torre.
9:52 Y vino Abimelec a la torre, y combatiéndola, llegó hasta la puerta de la
torre para prenderle fuego.
9:53 Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza
de Abimelec, y le rompió el cráneo.
9:54 Entonces llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y
mátame, para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le
atravesó, y murió.
9:55 Y cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su
casa.
9:56 Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus
setenta hermanos.
9:57 Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus
cabezas, y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
Capítulo 10
10:1 Después de Abimelec, se levantó para
librar a Israel Tola hijo de Fúa, hijo de Dodo, varón de Isacar, el cual
habitaba en Samir en el monte de Efraín.
10:2 Y juzgó a Israel veintitrés años; y murió, y fue sepultado en Samir.
10:3 Tras él se levantó Jair galaadita, el cual juzgó a Israel veintidós años.
10:4 Este tuvo treinta hijos, que cabalgaban sobre treinta asnos; y tenían
treinta ciudades, que se llaman las ciudades de Jair hasta hoy, las cuales están
en la tierra de Galaad.
10:5 Y murió Jair, y fue sepultado en Camón.
10:6 Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová,
y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón,
a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los dioses de los
filisteos; y dejaron a Jehová, y no le sirvieron.
10:7 Y se encendió la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de
los filisteos, y en mano de los hijos de Amón;
10:8 los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo
dieciocho años, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán
en la tierra del amorreo, que está en Galaad.
10:9 Y los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra
Judá y contra Benjamín y la casa de Efraín, y fue afligido Israel en gran
manera.
10:10 Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos
pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales.
10:11 Y Jehová respondió a los hijos de Israel: ¿No habéis sido oprimidos de
Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos,
10:12 de los de Sidón, de Amalec y de Maón, y clamando a mí no os libré de
sus manos?
10:13 Mas vosotros me habéis dejado, y habéis servido a dioses ajenos; por
tanto, yo no os libraré más.
10:14 Andad y clamad a los dioses que os habéis elegido; que os libren ellos en
el tiempo de vuestra aflicción.
10:15 Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con
nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día.
10:16 Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él
fue angustiado a causa de la aflicción de Israel.
10:17 Entonces se juntaron los hijos de Amón, y acamparon en Galaad; se
juntaron asimismo los hijos de Israel, y acamparon en Mizpa.
10:18 Y los príncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: ¿Quién
comenzará la batalla contra los hijos de Amón? Será caudillo sobre todos los
que habitan en Galaad.
Capítulo 11
11:1 Jefté galaadita era esforzado y valeroso;
era hijo de una mujer ramera, y el padre de Jefté era Galaad.
11:2 Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron
fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque
eres hijo de otra mujer.
11:3 Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y habitó en tierra de Tob; y se
juntaron con él hombres ociosos, los cuales salían con él.
11:4 Aconteció andando el tiempo, que los hijos de Amón hicieron guerra contra
Israel.
11:5 Y cuando los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel, los ancianos de
Galaad fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob;
11:6 y dijeron a Jefté: Ven, y serás nuestro jefe, para que peleemos contra
los hijos de Amón.
11:7 Jefté respondió a los ancianos de Galaad: ¿No me aborrecisteis vosotros,
y me echasteis de la casa de mi padre? ¿Por qué, pues, venís ahora a mí
cuando estáis en aflicción?
11:8 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Por esta misma causa
volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros y pelees contra los hijos de
Amón, y seas caudillo de todos los que moramos en Galaad.
11:9 Jefté entonces dijo a los ancianos de Galaad: Si me hacéis volver para
que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré
yo vuestro caudillo?
11:10 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Jehová sea testigo entre
nosotros, si no hiciéremos como tú dices.
11:11 Entonces Jefté vino con los ancianos de Galaad, y el pueblo lo eligió
por su caudillo y jefe; y Jefté habló todas sus palabras delante de Jehová en
Mizpa.
11:12 Y envió Jefté mensajeros al rey de los amonitas, diciendo: ¿Qué tienes
tú conmigo, que has venido a mí para hacer guerra contra mi tierra?
11:13 El rey de los amonitas respondió a los mensajeros de Jefté: Por cuanto
Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el
Jordán; ahora, pues, devuélvela en paz.
11:14 Y Jefté volvió a enviar otros mensajeros al rey de los amonitas,
11:15 para decirle: Jefté ha dicho así: Israel no tomó tierra de Moab, ni
tierra de los hijos de Amón.
11:16 Porque cuando Israel subió de Egipto, anduvo por el desierto hasta el Mar
Rojo, y llegó a Cades.
11:17 Entonces Israel envió mensajeros al rey de Edom, diciendo: Yo te ruego
que me dejes pasar por tu tierra; pero el rey de Edom no los escuchó. Envió
también al rey de Moab, el cual tampoco quiso; se quedó, por tanto, Israel en
Cades.
11:18 Después, yendo por el desierto, rodeó la tierra de Edom y la tierra de
Moab, y viniendo por el lado oriental de la tierra de Moab, acampó al otro lado
de Arnón, y no entró en territorio de Moab; porque Arnón es territorio de
Moab.
11:19 Y envió Israel mensajeros a Sehón rey de los amorreos, rey de Hesbón,
diciéndole: Te ruego que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar.
11:20 Mas Sehón no se fio de Israel para darle paso por su territorio, sino que
reuniendo Sehón toda su gente, acampó en Jahaza, y peleó contra Israel.
11:21 Pero Jehová Dios de Israel entregó a Sehón y a todo su pueblo en mano
de Israel, y los derrotó; y se apoderó Israel de toda la tierra de los
amorreos que habitaban en aquel país.
11:22 Se apoderaron también de todo el territorio del amorreo desde Arnón
hasta Jaboc, y desde el desierto hasta el Jordán.
11:23 Así que, lo que Jehová Dios de Israel desposeyó al amorreo delante de
su pueblo Israel, ¿pretendes tú apoderarte de él?
11:24 Lo que te hiciere poseer Quemos tu dios, ¿no lo poseerías tú? Así,
todo lo que desposeyó Jehová nuestro Dios delante de nosotros, nosotros lo
poseeremos.
11:25 ¿Eres tú ahora mejor en algo que Balac hijo de Zipor, rey de Moab? ¿Tuvo
él cuestión contra Israel, o hizo guerra contra ellos?
11:26 Cuando Israel ha estado habitando por trescientos años a Hesbón y sus
aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están en el territorio
de Arnón, ¿por qué no las habéis recobrado en ese tiempo?
11:27 Así que, yo nada he pecado contra ti, mas tú haces mal conmigo peleando
contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los
hijos de Amón.
11:28 Mas el rey de los hijos de Amón no atendió a las razones que Jefté le
envió.
11:29 Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés,
y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.
11:30 Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en
mis manos,
11:31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando
regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en
holocausto.
11:32 Y fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová
los entregó en su mano.
11:33 Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y hasta la vega de
las viñas, los derrotó con muy grande estrago. Así fueron sometidos los
amonitas por los hijos de Israel.
11:34 Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía
a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía
fuera de ella hijo ni hija.
11:35 Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en
verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le
he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme.
11:36 Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra a Jehová,
haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho venganza en tus
enemigos los hijos de Amón.
11:37 Y volvió a decir a su padre: Concédeme esto: déjame por dos meses que
vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras.
11:38 El entonces dijo: Ve. Y la dejó por dos meses. Y ella fue con sus compañeras,
y lloró su virginidad por los montes.
11:39 Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al
voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón.
11:40 Y se hizo costumbre en Israel, que de año en año fueran las doncellas de
Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año.
Capítulo 12
12:1 Entonces se reunieron los varones de Efraín,
y pasaron hacia el norte, y dijeron a Jefté: ¿Por qué fuiste a hacer guerra
contra los hijos de Amón, y no nos llamaste para que fuéramos contigo?
Nosotros quemaremos tu casa contigo.
12:2 Y Jefté les respondió: Yo y mi pueblo teníamos una gran contienda con
los hijos de Amón, y os llamé, y no me defendisteis de su mano.
12:3 Viendo, pues, que no me defendíais, arriesgué mi vida, y pasé contra los
hijos de Amón, y Jehová me los entregó; ¿por qué, pues, habéis subido hoy
contra mí para pelear conmigo?
12:4 Entonces reunió Jefté a todos los varones de Galaad, y peleó contra Efraín;
y los de Galaad derrotaron a Efraín, porque habían dicho: Vosotros sois
fugitivos de Efraín, vosotros los galaaditas, en medio de Efraín y de Manasés.
12:5 Y los galaaditas tomaron los vados del Jordán a los de Efraín; y aconteció
que cuando decían los fugitivos de Efraín: Quiero pasar, los de Galaad les
preguntaban: ¿Eres tú efrateo? Si él respondía: No,
12:6 entonces le decían: Ahora, pues, di Shibolet. Y él decía Sibolet; porque
no podía pronunciarlo correctamente. Entonces le echaban mano, y le degollaban
junto a los vados del Jordán. Y murieron entonces de los de Efraín cuarenta y
dos mil.
12:7 Y Jefté juzgó a Israel seis años; y murió Jefté galaadita, y fue
sepultado en una de las ciudades de Galaad.
12:8 Después de él juzgó a Israel Ibzán de Belén,
12:9 el cual tuvo treinta hijos y treinta hijas, las cuales casó fuera, y tomó
de fuera treinta hijas para sus hijos; y juzgó a Israel siete años.
12:10 Y murió Ibzán, y fue sepultado en Belén.
12:11 Después de él juzgó a Israel Elón zabulonita, el cual juzgó a Israel
diez años.
12:12 Y murió Elón zabulonita, y fue sepultado en Ajalón en la tierra de
Zabulón.
12:13 Después de él juzgó a Israel Abdón hijo de Hilel, piratonita.
12:14 Este tuvo cuarenta hijos y treinta nietos, que cabalgaban sobre setenta
asnos; y juzgó a Israel ocho años.
12:15 Y murió Abdón hijo de Hilel piratonita, y fue sepultado en Piratón, en
la tierra de Efraín, en el monte de Amalec.