Josué
Capítulo 01-03
Capítulo 01
1:1 Aconteció después de la muerte de Moisés
siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés,
diciendo:
1:2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú
y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
1:3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la
planta de vuestro pie.
1:4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra
de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.
1:5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con
Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad
la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.
1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a
toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra
ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de
noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él
está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá
bien.
1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
1:10 Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:
1:11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos
comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la
tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.
1:12 También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de
Manasés, diciendo:
1:13 Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová, os mandó diciendo:
Jehová vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra.
1:14 Vuestras mujeres, vuestros niños y vuestros ganados quedarán en la tierra
que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; mas vosotros, todos los
valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y les
ayudaréis,
1:15 hasta tanto que Jehová haya dado reposo a vuestros hermanos como a
vosotros, y que ellos también posean la tierra que Jehová vuestro Dios les da;
y después volveréis vosotros a la tierra de vuestra herencia, la cual Moisés
siervo de Jehová os ha dado, a este lado del Jordán hacia donde nace el sol; y
entraréis en posesión de ella.
1:16 Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas
que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes.
1:17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te
obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con
Moisés.
1:18 Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus
palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces
y seas valiente.
Capítulo 02
2:1 Josué hijo de Nun envió desde Sitim dos
espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y
ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron
allí.
2:2 Y fue dado aviso al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los
hijos de Israel han venido aquí esta noche para espiar la tierra.
2:3 Entonces el rey de Jericó envió a decir a Rahab: Saca a los hombres que
han venido a ti, y han entrado a tu casa; porque han venido para espiar toda la
tierra.
2:4 Pero la mujer había tomado a los dos hombres y los había escondido; y dijo:
Es verdad que unos hombres vinieron a mí, pero no supe de dónde eran.
2:5 Y cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se
salieron, y no sé a dónde han ido; seguidlos aprisa, y los alcanzaréis.
2:6 Mas ella los había hecho subir al terrado, y los había escondido entre los
manojos de lino que tenía puestos en el terrado.
2:7 Y los hombres fueron tras ellos por el camino del Jordán, hasta los vados;
y la puerta fue cerrada después que salieron los perseguidores.
2:8 Antes que ellos se durmiesen, ella subió al terrado, y les dijo:
2:9 Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído
sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de
vosotros.
2:10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de
vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de
los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales
habéis destruido.
2:11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en
hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba
en los cielos y abajo en la tierra.
2:12 Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho
misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de
lo cual me daréis una señal segura;
2:13 y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas,
y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.
2:14 Ellos le respondieron: Nuestra vida responderá por la vuestra, si no
denunciareis este asunto nuestro; y cuando Jehová nos haya dado la tierra,
nosotros haremos contigo misericordia y verdad.
2:15 Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana; porque su
casa estaba en el muro de la ciudad, y ella vivía en el muro.
2:16 Y les dijo: Marchaos al monte, para que los que fueron tras vosotros no os
encuentren; y estad escondidos allí tres días, hasta que los que os siguen
hayan vuelto; y después os iréis por vuestro camino.
2:17 Y ellos le dijeron: Nosotros quedaremos libres de este juramento con que
nos has juramentado.
2:18 He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón
de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirás en tu casa a tu
padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.
2:19 Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será
sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa
contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare.
2:20 Y si tú denunciares este nuestro asunto, nosotros quedaremos libres de
este tu juramento con que nos has juramentado.
2:21 Ella respondió: Sea así como habéis dicho. Luego los despidió, y se
fueron; y ella ató el cordón de grana a la ventana.
2:22 Y caminando ellos, llegaron al monte y estuvieron allí tres días, hasta
que volvieron los que los perseguían; y los que los persiguieron buscaron por
todo el camino, pero no los hallaron.
2:23 Entonces volvieron los dos hombres; descendieron del monte, y pasaron, y
vinieron a Josué hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les habían
acontecido.
2:24 Y dijeron a Josué: Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos;
y también todos los moradores del país desmayan delante de nosotros.
Capítulo 03
3:1 Josué se levantó de mañana, y él y
todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, y
reposaron allí antes de pasarlo.
3:2 Y después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento,
3:3 y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová
vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de
vuestro lugar y marcharéis en pos de ella,
3:4 a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros
no habéis pasado antes de ahora por este camino. Pero entre vosotros y ella
haya distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella.
3:5 Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana
maravillas entre vosotros.
3:6 Y habló Josué a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad
delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del
pueblo.
3:7 Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte
delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés,
así estaré contigo.
3:8 Tú, pues, mandarás a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo:
Cuando hayáis entrado hasta el borde del agua del Jordán, pararéis en el Jordán.
3:9 Y Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de
Jehová vuestro Dios.
3:10 Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio
de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al
heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo.
3:11 He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de
vosotros en medio del Jordán.
3:12 Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu.
3:13 Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de
Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las
aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se
detendrán en un montón.
3:14 Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán,
con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,
3:15 cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los
sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el
Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega),
3:16 las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos
de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al
mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó
en dirección de Jericó.
3:17 Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en
seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de
pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.