2da.
de Reyes
Capítulo 11:1- 14:20
Capítulo 11
11:1 Cuando Atalía madre de Ocozías vio que
su hijo era muerto, se levantó y destruyó toda la descendencia real.
11:2 Pero Josaba hija del rey Joram, hermana de Ocozías, tomó a Joás hijo de
Ocozías y lo sacó furtivamente de entre los hijos del rey a quienes estaban
matando, y lo ocultó de Atalía, a él y a su ama, en la cámara de dormir, y
en esta forma no lo mataron.
11:3 Y estuvo con ella escondido en la casa de Jehová seis años; y Atalía fue
reina sobre el país.
11:4 Mas al séptimo año envió Joiada y tomó jefes de centenas, capitanes, y
gente de la guardia, y los metió consigo en la casa de Jehová, e hizo con
ellos alianza, juramentándolos en la casa de Jehová; y les mostró el hijo del
rey.
11:5 Y les mandó diciendo: Esto es lo que habéis de hacer: la tercera parte de
vosotros tendrá la guardia de la casa del rey el día de reposo.
11:6 Otra tercera parte estará a la puerta de Shur, y la otra tercera parte a
la puerta del postigo de la guardia; así guardaréis la casa, para que no sea
allanada.
11:7 Mas las dos partes de vosotros que salen el día de reposo tendréis la
guardia de la casa de Jehová junto al rey.
11:8 Y estaréis alrededor del rey por todos lados, teniendo cada uno sus armas
en las manos; y cualquiera que entrare en las filas, sea muerto. Y estaréis con
el rey cuando salga, y cuando entre.
11:9 Los jefes de centenas, pues, hicieron todo como el sacerdote Joiada les
mandó; y tomando cada uno a los suyos, esto es, los que entraban el día de
reposo y los que salían el día de reposo, vinieron al sacerdote Joiada.
11:10 Y el sacerdote dio a los jefes de centenas las lanzas y los escudos que
habían sido del rey David, que estaban en la casa de Jehová.
11:11 Y los de la guardia se pusieron en fila, teniendo cada uno sus armas en
sus manos, desde el lado derecho de la casa hasta el lado izquierdo, junto al
altar y el templo, en derredor del rey.
11:12 Sacando luego Joiada al hijo del rey, le puso la corona y el testimonio, y
le hicieron rey ungiéndole; y batiendo las manos dijeron: ¡Viva el rey!
11:13 Oyendo Atalía el estruendo del pueblo que corría, entró al pueblo en el
templo de Jehová.
11:14 Y cuando miró, he aquí que el rey estaba junto a la columna, conforme a
la costumbre, y los príncipes y los trompeteros junto al rey; y todo el pueblo
del país se regocijaba, y tocaban las trompetas. Entonces Atalía, rasgando sus
vestidos, clamó a voz en cuello: ¡Traición, traición!
11:15 Mas el sacerdote Joiada mandó a los jefes de centenas que gobernaban el
ejército, y les dijo: Sacadla fuera del recinto del templo, y al que la
siguiere, matadlo a espada. (Porque el sacerdote dijo que no la matasen en el
templo de Jehová.)
11:16 Le abrieron, pues, paso; y en el camino por donde entran los de a caballo
a la casa del rey, allí la mataron.
11:17 Entonces Joiada hizo pacto entre Jehová y el rey y el pueblo, que serían
pueblo de Jehová; y asimismo entre el rey y el pueblo.
11:18 Y todo el pueblo de la tierra entró en el templo de Baal, y lo derribaron;
asimismo despedazaron enteramente sus altares y sus imágenes, y mataron a Matán
sacerdote de Baal delante de los altares. Y el sacerdote puso guarnición sobre
la casa de Jehová.
11:19 Después tomó a los jefes de centenas, los capitanes, la guardia y todo
el pueblo de la tierra, y llevaron al rey desde la casa de Jehová, y vinieron
por el camino de la puerta de la guardia a la casa del rey; y se sentó el rey
en el trono de los reyes.
11:20 Y todo el pueblo de la tierra se regocijó, y la ciudad estuvo en reposo,
habiendo sido Atalía muerta a espada junto a la casa del rey.
11:21 Era Joás de siete años cuando comenzó a reinar.
Capítulo 12
12:1 En el séptimo año de Jehú comenzó a
reinar Joás, y reinó cuarenta años en Jerusalén. El nombre de su madre fue
Sibia, de Beerseba.
12:2 Y Joás hizo lo recto ante los ojos de Jehová todo el tiempo que le dirigió
el sacerdote Joiada.
12:3 Con todo eso, los lugares altos no se quitaron, porque el pueblo aún
sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
12:4 Y Joás dijo a los sacerdotes: Todo el dinero consagrado que se suele traer
a la casa de Jehová, el dinero del rescate de cada persona según está
estipulado, y todo el dinero que cada uno de su propia voluntad trae a la casa
de Jehová,
12:5 recíbanlo los sacerdotes, cada uno de mano de sus familiares, y reparen
los portillos del templo dondequiera que se hallen grietas.
12:6 Pero en el año veintitrés del rey Joás aún no habían reparado los
sacerdotes las grietas del templo.
12:7 Llamó entonces el rey Joás al sumo sacerdote Joiada y a los sacerdotes, y
les dijo: ¿Por qué no reparáis las grietas del templo? Ahora, pues, no toméis
más el dinero de vuestros familiares, sino dadlo para reparar las grietas del
templo.
12:8 Y los sacerdotes consintieron en no tomar más dinero del pueblo, ni tener
el cargo de reparar las grietas del templo.
12:9 Mas el sumo sacerdote Joiada tomó un arca e hizo en la tapa un agujero, y
la puso junto al altar, a la mano derecha así que se entra en el templo de
Jehová; y los sacerdotes que guardaban la puerta ponían allí todo el dinero
que se traía a la casa de Jehová.
12:10 Y cuando veían que había mucho dinero en el arca, venía el secretario
del rey y el sumo sacerdote, y contaban el dinero que hallaban en el templo de
Jehová, y lo guardaban.
12:11 Y daban el dinero suficiente a los que hacían la obra, y a los que tenían
a su cargo la casa de Jehová; y ellos lo gastaban en pagar a los carpinteros y
maestros que reparaban la casa de Jehová,
12:12 y a los albañiles y canteros; y en comprar la madera y piedra de cantería
para reparar las grietas de la casa de Jehová, y en todo lo que se gastaba en
la casa para repararla.
12:13 Mas de aquel dinero que se traía a la casa de Jehová, no se hacían
tazas de plata, ni despabiladeras, ni jofainas, ni trompetas; ni ningún otro
utensilio de oro ni de plata se hacía para el templo de Jehová;
12:14 porque lo daban a los que hacían la obra, y con él reparaban la casa de
Jehová.
12:15 Y no se tomaba cuenta a los hombres en cuyas manos el dinero era entregado,
para que ellos lo diesen a los que hacían la obra; porque lo hacían ellos
fielmente.
12:16 El dinero por el pecado, y el dinero por la culpa, no se llevaba a la casa
de Jehová; porque era de los sacerdotes.
12:17 Entonces subió Hazael rey de Siria, y peleó contra Gat, y la tomó. Y se
propuso Hazael subir contra Jerusalén;
12:18 por lo cual tomó Joás rey de Judá todas las ofrendas que habían
dedicado Josafat y Joram y Ocozías sus padres, reyes de Judá, y las que él
había dedicado, y todo el oro que se halló en los tesoros de la casa de Jehová
y en la casa del rey, y lo envió a Hazael rey de Siria; y él se retiró de
Jerusalén.
12:19 Los demás hechos de Joás, y todo lo que hizo, ¿no está escrito en el
libro de las crónicas de los reyes de Judá?
12:20 Y se levantaron sus siervos, y conspiraron en conjuración, y mataron a Joás
en la casa de Milo, cuando descendía él a Sila;
12:21 pues Josacar hijo de Simeat y Jozabad hijo de Somer, sus siervos, le
hirieron, y murió. Y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David, y reinó
en su lugar Amasías su hijo.
Capítulo 13
13:1 En el año veintitrés de Joás hijo de
Ocozías, rey de Judá, comenzó a reinar Joacaz hijo de Jehú sobre Israel en Samaria; y reinó diecisiete
años.
13:2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y siguió en los pecados de Jeroboam hijo de
Nabat, el que hizo pecar a Israel; y no se apartó de ellos.
13:3 Y se encendió el furor de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de Hazael rey de
Siria, y en mano de Ben-adad hijo de Hazael, por largo tiempo.
13:4 Mas Joacaz oró en presencia de Jehová, y Jehová lo oyó; porque miró la aflicción de Israel, pues el rey de Siria los
afligía.
13:5 (Y dio Jehová salvador a Israel, y salieron del poder de los sirios; y habitaron los hijos de Israel en sus
tiendas, como antes.
13:6 Con todo eso, no se apartaron de los pecados de la casa de Jeroboam, el que hizo pecar a Israel; en ellos
anduvieron; y también la imagen de Asera permaneció en Samaria.)
13:7 Porque no le había quedado gente a Joacaz, sino cincuenta hombres de a
caballo, diez carros, y diez mil hombres de a pie; pues el rey de Siria los había
destruido, y los había puesto como el polvo para hollar.
13:8 El resto de los hechos de Joacaz, y todo lo que hizo, y sus valentías, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
13:9 Y durmió Joacaz con sus padres, y lo sepultaron en Samaria, y reinó en su lugar Joás su
hijo.
13:10 El año treinta y siete de Joás rey de Judá, comenzó a reinar Joás hijo de Joacaz sobre Israel en Samaria; y reinó dieciséis
años.
13:11 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová; no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de
Nabat, el que hizo pecar a Israel; en ellos anduvo.
13:12 Los demás hechos de Joás, y todo lo que hizo, y el esfuerzo con que guerreó contra Amasías rey de
Judá, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
13:13 Y durmió Joás con sus padres, y se sentó Jeroboam sobre su trono; y Joás fue sepultado en Samaria con los reyes de Israel.
13:14 Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de
él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!
13:15 Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas
saetas.
13:16 Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el
arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey,
13:17 y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo
Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra
Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.
13:18 Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo
tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo.
13:19 Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis
golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a
Siria.
13:20 Y murió Eliseo, y lo sepultaron. Entrado el año, vinieron bandas armadas de moabitas a la
tierra.
13:21 Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de
Eliseo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies.
13:22 Hazael, pues, rey de Siria, afligió a Israel todo el tiempo de Joacaz.
13:23 Mas Jehová tuvo misericordia de ellos, y se compadeció de ellos y los
miró, a causa de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob; y no quiso destruirlos ni echarlos de delante de su presencia hasta
hoy.
13:24 Y murió Hazael rey de Siria, y reinó en su lugar Ben-adad su hijo.
13:25 Y volvió Joás hijo de Joacaz y tomó de mano de Ben-adad hijo de Hazael las ciudades que éste había tomado en guerra de mano de Joacaz su padre. Tres veces lo derrotó
Joás, y restituyó las ciudades a Israel.
Capítulo 14
14:1 En el año segundo de Joás hijo de Joacaz
rey de Israel, comenzó a reinar Amasías hijo de Joás rey de Judá.
14:2 Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y veintinueve años reinó
en Jerusalén; el nombre de su madre fue Joadán, de Jerusalén.
14:3 Y él hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no como David su
padre; hizo conforme a todas las cosas que había hecho Joás su padre.
14:4 Con todo eso, los lugares altos no fueron quitados, porque el pueblo aún
sacrificaba y quemaba incienso en esos lugares altos.
14:5 Y cuando hubo afirmado en sus manos el reino, mató a los siervos que habían
dado muerte al rey su padre.
14:6 Pero no mató a los hijos de los que le dieron muerte, conforme a lo que
está escrito en el libro de la ley de Moisés, donde Jehová mandó diciendo:
No matarán a los padres por los hijos, ni a los hijos por los padres, sino que
cada uno morirá por su propio pecado.
14:7 Este mató asimismo a diez mil edomitas en el Valle de la Sal, y tomó a
Sela en batalla, y la llamó Jocteel, hasta hoy.
14:8 Entonces Amasías envió mensajeros a Joás hijo de Joacaz, hijo de Jehú,
rey de Israel, diciendo: Ven, para que nos veamos las caras.
14:9 Y Joás rey de Israel envió a Amasías rey de Judá esta respuesta: El
cardo que está en el Líbano envió a decir al cedro que está en el Líbano:
Da tu hija por mujer a mi hijo. Y pasaron las fieras que están en el Líbano, y
hollaron el cardo.
14:10 Ciertamente has derrotado a Edom, y tu corazón se ha envanecido; gloríate
pues, mas quédate en tu casa. ¿Para qué te metes en un mal, para que caigas tú
y Judá contigo?
14:11 Pero Amasías no escuchó; por lo cual subió Joás rey de Israel, y se
vieron las caras él y Amasías rey de Judá, en Bet-semes, que es de Judá.
14:12 Y Judá cayó delante de Israel, y huyeron, cada uno a su tienda.
14:13 Además Joás rey de Israel tomó a Amasías rey de Judá, hijo de Joás
hijo de Ocozías, en Bet-semes; y vino a Jerusalén, y rompió el muro de
Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la esquina,
cuatrocientos codos.
14:14 Y tomó todo el oro, y la plata, y todos los utensilios que fueron
hallados en la casa de Jehová, y en los tesoros de la casa del rey, y a los
hijos tomó en rehenes, y volvió a Samaria.
14:15 Los demás hechos que ejecutó Joás, y sus hazañas, y cómo peleó
contra Amasías rey de Judá, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de
los reyes de Israel?
14:16 Y durmió Joás con sus padres, y fue sepultado en Samaria con los reyes
de Israel; y reinó en su lugar Jeroboam su hijo.
14:17 Y Amasías hijo de Joás, rey de Judá, vivió después de la muerte de Joás
hijo de Joacaz, rey de Israel, quince años.
14:18 Los demás hechos de Amasías, ¿no están escritos en el libro de las crónicas
de los reyes de Judá?
14:19 Conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero le
persiguieron hasta Laquis, y allá lo mataron.
14:20 Lo trajeron luego sobre caballos, y lo sepultaron en Jerusalén con sus
padres, en la ciudad de David.