2da.
de Crónicas
Capítulo 07-09
Capítulo 07
7:1 Cuando Salomón acabó de orar, descendió
fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de
Jehová llenó la casa.
7:2 Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria
de Jehová había llenado la casa de Jehová.
7:3 Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de
Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron,
y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para
siempre.
7:4 Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron víctimas delante de Jehová.
7:5 Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veinte y dos mil bueyes, y ciento y
veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo.
7:6 Y los sacerdotes desempeñaban su ministerio; y los levitas con los
instrumentos de música de Jehová, los cuales había hecho el rey David para
alabar a Jehová, porque su misericordia es para siempre; cuando David alababa
por medio de ellos. Asimismo los sacerdotes tocaban trompetas delante de ellos,
y todo Israel estaba en pie.
7:7 También Salomón consagró la parte central del atrio que estaba delante de
la casa de Jehová, por cuanto había ofrecido allí los holocaustos, y la
grosura de las ofrendas de paz; porque en el altar de bronce que Salomón había
hecho, no podían caber los holocaustos, las ofrendas y las grosuras.
7:8 Entonces hizo Salomón fiesta siete días, y con él todo Israel, una gran
congregación, desde la entrada de Hamat hasta el arroyo de Egipto.
7:9 Al octavo día hicieron solemne asamblea, porque habían hecho la dedicación
del altar en siete días, y habían celebrado la fiesta solemne por siete días.
7:10 Y a los veintitrés días del mes séptimo envió al pueblo a sus hogares ,alegres
y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había hecho a David, y a
Salomón, y a su pueblo Israel.
7:11 Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey: y todo lo
que Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová y en su casa, fue prosperado.
7:12 Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración,
y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio.
7:13 Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la
langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;
7:14 Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y
buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré
desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
7:15 Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, a la oración en
este lugar:
7:16 Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi
nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.
7:17 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres
todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos,
7:18 yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre,
diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel.
7:19 Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos que
he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los
adorareis,
7:20 Yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa que he
santificado a mi nombre, yo la arrojaré de mi presencia, y la pondré por burla
y escarnio de todos los pueblos.
7:21 Y esta casa que es tan excelsa, será espanto a todo el que pasare, y dirá:
¿Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?
7:22 Y se responderá: Por cuanto dejaron a Jehová Dios de sus padres, que los
sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado a dioses ajenos, y los adoraron y
sirvieron: por eso él ha traído todo este mal sobre ellos.
Capítulo 08
8:1 Después de veinte años, durante los
cuales Salomón había edificado la casa de Jehová y su propia casa,
8:2 reedificó Salomón las ciudades que Hiram le había dado, y estableció en
ellas a los hijos de Israel.
8:3 Después vino Salomón a Hamat de Soba, y la tomó.
8:4 Y edificó a Tadmor en el desierto, y todas las ciudades de
aprovisionamiento que edificó en Hamat.
8:5 Asimismo reedificó a Bet-orón la de arriba, y a Bet-orón la de abajo,
ciudades fortificadas, con muros, puertas, y barras;
8:6 Y a Baalat, y a todas las ciudades de provisiones que Salomón tenía; también
todas las ciudades de los carros y las de la gente de a caballo; y todo lo que
Salomón quiso edificar en Jerusalén , y en el Líbano, y en toda la tierra de
su dominio.
8:7 Y a todo el pueblo que había quedado de los heteos, amorreos, ferezeos,
heveos, y jebuseos, que no eran de Israel,
8:8 los hijos de los que habían quedado en la tierra después de ellos, a los
cuales los hijos de Israel no destruyeron del todo, hizo Salomón tributarios
hasta hoy.
8:9 Pero de los hijos de Israel no puso Salomón siervos en su obra; porque eran
hombres de guerra, y sus oficiales y sus capitanes, y sus comandantes de sus
carros, y su gente de a caballo.
8:10 Y tenía Salomón doscientos cincuenta gobernadores principales, los cuales
mandaban sobre aquella gente.
8:11 Y pasó Salomón a la hija de Faraón, de la ciudad de David a la casa que
él había edificado para ella; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de
David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de
Jehová, son sagradas.
8:12 Entonces ofreció Salomón holocaustos a Jehová sobre el altar de Jehová
que él había edificado delante del pórtico,
8:13 Para que ofreciesen cada cosa en su día, conforme al mandamiento de Moisés,
en los días de reposo, en las nuevas lunas, y en las fiestas solemnes tres
veces en el año, esto es, en la fiesta de los panes sin levasdura, en la fiesta
de las semanas, y en la fiesta de los tabernáculos.
8:14 Y constituyó los turnos de los sacerdotes en sus oficios, conforme a lo
ordenado por David su padre; y los levitas por sus cargos, para que alabasen y
ministrasen delante de los sacerdotes, casa cosa en su día; asimismo los
porteros por su orden a cada puerta: porque así lo había mandado David, varón
de Dios.
8:15 Y no se apartaron del mandamiento del rey, en cuanto a los sacerdotes y los
levitas, y los tesoros, y todo negocio:
8:16 porque toda la obra de Salomón estaba preparada desde el día en que se
pusieron los cimientos de la casa de Jehová hasta que fue terminada, hasta que
la casa de Jehová fué acabada totalmente.
8:17 Entonces Salomón fué a Ezión-geber, y a Elot, a la costa del mar en la
tierra de Edom.
8:18 Porque Hiram le había enviado naves por mano de sus siervos, y marineros
diestros en el mar, los cuales fueron con los siervos de Salomón a Ofir, y
tomaron de allá cuatrocientos cincuenta talentos de oro, y los trajeron al rey
Salomón.
Capítulo 09
9:1 Oyendo la reina de Sabá la fama de Salomón,
vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias
aromáticas, oro en abundancia, y piedras preciosas, para probar a Salomón con
preguntas difíciles. Y luego que vino a Salomón, habló con él todo lo que en
su corazón tenía.
9:2 Pero Salomón le respondió a todas sus preguntas: y nada hubo que Salomón
no le contestase.
9:3 Y viendo la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, y la casa que había
edificado,
9:4 Y las viandas de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado de
sus criados y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y la
escalinata por donde subía a la casa de Jehová, se quedó asombrada.
9:5 Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra acerca de tus
cosas y de tu sabiduría;
9:6 Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han
visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había
sido dicha; porque tú superas la fama que yo había oído.
9:7 Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos siervos tuyos, que están
siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría.
9:8 Bendito sea Jehová tu Dios, el cual se ha agradado de ti para ponerte sobre
su trono como rey para Jehová tu Dios: por cuanto tu Dios amó a Israel para
afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que
hagas juicio y justicia.
9:9 Y dio al rey ciento veinte talentos de oro, y gran cantidad de especias aromáticas
, y piedras preciosas: nunca hubo tales especias aromáticas como los que dio la
reina de Sabá al rey Salomón.
9:10 También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído
el oro de Ofir, trajeron madera de sándalo, y piedras preciosas.
9:11 Y de la madera de sándalo el rey hizo gradas en la casa de Jehová, y en
las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de Judá
se había visto madera semejante.
9:12 Y el rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso y le pidió,
más de lo que ella había traído al rey. Después ella se volvió y se fue a
su tierra con sus siervos.
9:13 El peso de oro que venía a Salomón cada año, era seiscientos sesenta y
seis talentos de oro,
9:14 Sin lo que traían los mercaderes y negociantes; también todos los reyes
de Arabia y los gobernadores de la tierra traían oro y plata a Salomón.
9:15 Hizo también el rey Salomón doscientos paveses de oro batido, cada uno de
los cuales tenía seiscientos siclos de oro labrado:
9:16 asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo
trescientos siclos de oro: y los puso el rey en la casa del bosque del Líbano.
9:17 Hizo además el rey un gran trono de marfil, y lo cubrió de oro puro.
9:18 El trono tenía seis gradas, y un estrado de oro fijado al trono, y brazos
del asiento, y dos leones que estaban junto a los brazos.
9:19 Había también allí doce leones sobre las seis gradas a uno y otro lado.
Jamás fue hecho trono semejante en reino alguno.
9:20 Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y toda la vajilla de la casa
del bosque del Líbano, de oro puro. En los días de Salomón la plata no era
apreciada.
9:21 Porque la flota del rey iba a Tarsis con los siervos de Hiram, y cada tres
años solían venir las naves de Tarsis, y traían oro, plata, marfil, monos, y
pavos reales.
9:22 Y excedió el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riqueza y en
sabiduría.
9:23 Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón, para
oir la sabiduría, que Dios le había dado:
9:24 Cada uno de éstos traía su presente, alhajas de plata, alhajas de oro,
vestidos, armas, perfumes , caballos y mulos, todos los años.
9:25 Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para sus caballos y carros,
y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey
en Jerusalén .
9:26 Y tuvo dominio sobre todos los reyes desde el Eufrates hasta la tierra de
los Filisteos, y hasta la frontera de Egipto.
9:27 Y acumuló el rey plata en Jerusalén como piedras, y cedros como los
cabrahigos de la Sefela en abundancia.
9:28 Traían también caballos para Salomón, de Egipto y de todos los países.
9:29 Los demás hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no están todos
escritos en los libros del profeta Natán, en la profecía de Ahías silonita, y
en las profecías del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?
9:30 Reinó Salomón en Jerusalén sobre todo Israel cuarenta años.
9:31 Y durmió Salomón con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad de David su
padre: y reinó en su lugar Roboam su hijo.