2da. a los Corintios
Capítulo 07-09
Capítulo 07
7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Capítulo 08
8:1 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la
gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia;
8:2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda
pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.
8:3 Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun
más allá de sus fuerzas,
8:4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de
participar en este servicio para los santos.
8:5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al
Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios;
8:6 de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo
acabe también entre vosotros esta obra de gracia.
8:7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda
solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia.
8:8 No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la
diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro.
8:9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a
vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis
enriquecidos.
8:10 Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que
comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año
pasado.
8:11 Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis
prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis.
8:12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno
tiene, no según lo que no tiene.
8:13 Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros
estrechez,
8:14 sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la
escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad
vuestra, para que haya igualdad,
8:15 como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no
tuvo menos.
8:16 Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por
vosotros.
8:17 Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando también muy solícito,
por su propia voluntad partió para ir a vosotros.
8:18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se
oye por todas las iglesias;
8:19 y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como
compañero de nuestra peregrinación para llevar este donativo, que es
administrado por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar vuestra
buena voluntad;
8:20 evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que
administramos,
8:21 procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino
también delante de los hombres.
8:22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos
comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la
mucha confianza que tiene en vosotros.
8:23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en
cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo.
8:24 Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor,
y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros.
Capítulo 09
9:1 Cuanto a la ministración para los santos,
es por demás que yo os escriba;
9:2 pues conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de
Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha
estimulado a la mayoría.
9:3 Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no
sea vano en esta parte; para que como lo he dicho, estéis preparados;
9:4 no sea que si vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren
desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra
confianza.
9:5 Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a
vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté
lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra.
9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y
el que siembra generosamente, generosamente también segará.
9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad,
porque Dios ama al dador alegre.
9:8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de
que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda
buena obra;
9:9 como está escrito:
Repartió, dio a los pobres;
Su justicia permanece para siempre.
9:10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y
multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
9:11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual
produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.
9:12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los
santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;
9:13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la
obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de
vuestra contribución para ellos y para todos;
9:14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la
superabundante gracia de Dios en vosotros.
9:15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!